Equinoccio de otoño en Chichén Itzá: el descenso de Kukulcán y el fenómeno de luz y sombra

Cada año, cuando se aproxima el equinoccio de otoño, Chichén Itzá vuelve a convertirse en uno de los lugares más observados de México. En la antigua ciudad maya, la luz del Sol y la arquitectura de El Castillo producen un efecto de luz y sombra sobre la escalinata norte, conocido popularmente como el descenso de Kukulcán.

El fenómeno atrae a visitantes que buscan observar cómo los triángulos de luz y sombra parecen formar el cuerpo de una serpiente que desciende por la pirámide.

Aunque el equinoccio de otoño ocurrirá oficialmente el 22 de septiembre de 2026 a las 18:06 horas, tiempo del centro de México, el efecto relacionado con Kukulcán puede observarse durante los días cercanos a esta fecha. Por ello, el INAH implementó un operativo especial en Chichén Itzá los días 20 y 21 de septiembre para organizar la visita y proteger el patrimonio arqueológico.

¿Qué es el equinoccio de otoño?

El equinoccio es el momento del año en que el Sol cruza el ecuador celeste. En el hemisferio norte marca el inicio astronómico del otoño, mientras que en el hemisferio sur comienza la primavera.

En 2026, el equinoccio de otoño ocurrirá el 22 de septiembre a las 18:06 horas del centro de México, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE).

La palabra equinoccio proviene del latín aequinoctium, relacionado con la idea de una noche de duración semejante a la del día.

Más allá del cambio de estación, los equinoccios también permiten observar fenómenos relacionados con la posición del Sol y la orientación de diferentes construcciones antiguas.

Uno de los ejemplos más conocidos se encuentra precisamente en Chichén Itzá.

El fenómeno de luz y sombra en Chichén Itzá

Esta video muestra el fenómeno de luz y sombra conocido como el descenso de Kukulcán durante el equinoccio de 2023 en Chichén Itzá.

Chichén Itzá y el Templo de Kukulcán

Chichén Itzá fue una importante ciudad maya ubicada en la península de Yucatán. Entre sus construcciones destaca El Castillo, también conocido como Templo de Kukulcán, una pirámide de aproximadamente 30 metros de altura.

El edificio tiene cuatro escalinatas y nueve cuerpos escalonados. Cada una de sus escalinatas cuenta con 91 escalones y, al sumar la plataforma superior, se obtiene el número 365, una característica que ha sido relacionada con los días del calendario solar.

La orientación y arquitectura del templo permiten que, durante determinadas épocas del año, la iluminación solar produzca patrones particulares de luz y sombra.

Es precisamente esta combinación entre arquitectura y movimiento aparente del Sol la que da lugar al fenómeno conocido como el descenso de Kukulcán.

¿Cómo se forma la serpiente de luz?

Durante los días cercanos a los equinoccios, el Sol ilumina de una manera particular la estructura norte de El Castillo.

Las sombras proyectadas por los diferentes cuerpos de la pirámide generan una serie de triángulos de luz y sombra sobre la alfarda de la escalinata.

El resultado visual puede parecerse al cuerpo de una serpiente que desciende desde la parte superior de la construcción hacia la cabeza de serpiente de piedra ubicada en la parte inferior.

El INAH explica que este fenómeno, conocido como el descenso de Kukulcán, se ha estudiado desde diferentes perspectivas arqueoastronómicas. Investigaciones recientes también han mostrado que el juego de luz y sombra es más complejo de lo que durante mucho tiempo se pensó y que puede apreciarse más allá de los días exactos de los equinoccios.

¿El fenómeno ocurre únicamente el día del equinoccio?

No necesariamente.

Durante mucho tiempo, el fenómeno se difundió principalmente como un espectáculo asociado con los días exactos de los equinoccios de primavera y otoño. Sin embargo, estudios arqueoastronómicos recientes han permitido comprender que los patrones de iluminación pueden observarse también durante otros días cercanos.

La propia información publicada por la Secretaría de Cultura, a partir de investigaciones de especialistas en arqueoastronomía, señala que el fenómeno puede apreciarse más allá de los días equinocciales.

Por esta razón, las fechas de mayor afluencia de visitantes no necesariamente coinciden con el instante astronómico exacto del equinoccio.

En 2026, por ejemplo, el INAH estableció un operativo especial los días 20 y 21 de septiembre, mientras que el equinoccio astronómico ocurrirá el día 22.

¿Qué representa Kukulcán?

Kukulcán es una de las figuras asociadas con la tradición cultural de Chichén Itzá y suele identificarse con la serpiente emplumada.

El propio INAH señala que El Castillo está asociado con Kukulkán y que, después de su muerte, este personaje pudo haber sido considerado una deidad relacionada con los equinoccios de primavera y otoño.

Por ello, el fenómeno de luz y sombra ha sido interpretado culturalmente como la representación del descenso de la serpiente emplumada.

Sin embargo, es importante distinguir entre lo que puede observarse físicamente en la arquitectura y las interpretaciones simbólicas que se han desarrollado alrededor del fenómeno.

La combinación de astronomía, arquitectura y tradición es precisamente lo que hace de Chichén Itzá un sitio de enorme interés cultural.

El equinoccio de otoño 2026 en Chichén Itzá

Este año, el INAH implementó un operativo especial en la zona arqueológica durante los días 20 y 21 de septiembre, debido a la concentración de visitantes que genera el fenómeno.

La previsión oficial es que el juego de luz y sombra pueda observarse aproximadamente entre las 15:00 y las 16:30 horas, aunque su visibilidad depende de las condiciones de iluminación y del clima.

Durante el operativo también se establecieron restricciones de acceso a determinadas áreas y medidas para proteger tanto a los visitantes como a los monumentos.

Entre las disposiciones se encuentra la prohibición de realizar ceremonias sin autorización, así como restricciones para el uso de equipo profesional de fotografía y video, tripiés y drones sin el permiso correspondiente.

Estas medidas buscan conservar el sitio arqueológico y permitir que la visita se desarrolle de manera ordenada.

Chichén Itzá, patrimonio cultural de México

El valor de Chichén Itzá no depende únicamente del fenómeno de luz y sombra.

La antigua ciudad conserva numerosos edificios, espacios ceremoniales y elementos arquitectónicos que permiten acercarnos a diferentes aspectos de la sociedad maya.

El sitio forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1988 y es uno de los principales referentes del patrimonio arqueológico de México.

El descenso de Kukulcán se ha convertido en una de las imágenes más conocidas de Chichén Itzá, pero forma parte de un conjunto mucho más amplio de conocimientos arquitectónicos, calendáricos y astronómicos desarrollados por las sociedades mayas.

Año tras año, la luz vuelve a encontrarse con la arquitectura de El Castillo y nos permite contemplar una relación entre el Sol, el tiempo y el espacio que continúa despertando preguntas y admiración.

¿Te gustaría presenciar alguna vez el equinoccio en Chichén Itzá? Te leemos en los comentarios.

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